Aunque Colombia registró una reducción en la tasa de desempleo durante marzo de 2026, distintos sectores económicos advirtieron que detrás de la mejora estadística persiste una realidad laboral marcada por la informalidad, el trabajo precario y el crecimiento acelerado del rebusque.
Un análisis presentado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia aseguró que buena parte de los nuevos ocupados en el país corresponde a trabajadores por cuenta propia y actividades informales, lo que evidencia debilidades estructurales en el mercado laboral colombiano.
De acuerdo con las cifras entregadas por el Dane, el desempleo nacional cayó a 8,8 % en marzo de este año. Sin embargo, para el gremio empresarial el dato positivo no refleja necesariamente una recuperación sólida del empleo formal ni mejores condiciones laborales para millones de ciudadanos.
El trabajo por cuenta propia alcanza niveles históricos
La Andi alertó que el principal motor del crecimiento laboral en Colombia fue el aumento del trabajo por cuenta propia, una categoría que creció en 457.000 personas y alcanzó los 10,3 millones de trabajadores, la cifra más alta registrada desde 2010.
Además, el país sumó cerca de 361.000 empleos particulares durante el mismo periodo. No obstante, el gremio insiste en que gran parte de estas ocupaciones corresponden a actividades de supervivencia económica, ventas informales y pequeños oficios independientes sin estabilidad laboral.
Para los analistas, este fenómeno refleja cómo miles de colombianos recurren al rebusque ante la falta de oportunidades laborales formales, especialmente en medio de un contexto económico de bajo crecimiento y desaceleración empresarial.
Sectores productivos continúan perdiendo empleo
Mientras el empleo informal gana terreno, varias actividades consideradas fundamentales para la economía nacional siguen mostrando señales de deterioro.
Según el informe, el sector agropecuario perdió alrededor de 242.000 puestos de trabajo, mientras que la industria manufacturera registró una caída cercana a los 166.000 empleos.
El sector de información y comunicaciones también presentó retrocesos, algo que preocupa al gremio por tratarse de actividades asociadas a productividad, tecnología y generación de valor agregado.
Para Bruce Mac Master, estos resultados reflejan una debilidad persistente en áreas estratégicas de la economía colombiana, pese a la aparente mejora de algunos indicadores laborales.
La informalidad sigue siendo uno de los grandes problemas
Aunque la tasa oficial de informalidad mostró una leve reducción hasta el 55,6 %, la Andi cuestionó la interpretación de este indicador debido al fuerte crecimiento del trabajo independiente y de subsistencia.
Bruce Mac Master advirtió que muchas personas clasificadas como ocupadas realmente trabajan en condiciones precarias, sin acceso pleno a seguridad social, estabilidad contractual o protección laboral.
“El aumento del trabajo por cuenta propia suele estar ligado a empleos de baja calidad y mayor vulnerabilidad económica”, han reiterado distintos expertos sobre el comportamiento reciente del mercado laboral colombiano.
El dirigente gremial también señaló que durante periodos preelectorales podrían existir factores adicionales que influyan en las cifras de ocupación, incluyendo el aumento de contratistas vinculados temporalmente al Estado.
Por qué preocupa el crecimiento del empleo informal
Economistas y especialistas coinciden en que el crecimiento del empleo informal representa un desafío importante para el país porque limita las posibilidades de desarrollo económico sostenible.
En Colombia, millones de trabajadores sobreviven mediante actividades sin contrato formal, sin acceso a pensión, vacaciones pagas o cobertura completa en salud y riesgos laborales.
Aunque estas ocupaciones permiten obtener ingresos inmediatos, generalmente ofrecen salarios bajos e inestables, dificultando que las familias tengan seguridad financiera a largo plazo.
Además, la expansión del rebusque reduce la productividad nacional, ya que muchas personas terminan desempeñando labores con poca capacitación, baja tecnología y escasas oportunidades de crecimiento profesional.
La informalidad también afecta las finanzas públicas debido a que disminuye el recaudo de impuestos y de aportes al sistema de salud y pensiones.
Un desafío para la economía colombiana
El aumento de trabajadores informales suele intensificarse en momentos de desaceleración económica, cuando las empresas reducen contrataciones o frenan inversiones.
Por eso, aunque las cifras de desempleo puedan mostrar mejoras, especialistas advierten que esto no necesariamente significa una recuperación real del mercado laboral.
Para varios gremios y analistas, el principal reto del país no es únicamente generar más puestos de trabajo, sino impulsar empleos formales, estables y con garantías laborales.
En ese contexto, sectores empresariales insisten en la necesidad de promover políticas que reduzcan costos de contratación, incentiven la formalización y fortalezcan actividades productivas capaces de generar empleo de calidad en Colombia.



