El Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) reportó un avance significativo en la meta de contratos de aprendizaje proyectada para 2026. De acuerdo con el más reciente balance entregado por la entidad, con corte al 9 de junio se habían suscrito 260.351 contratos de aprendizaje en todo el país, cifra que representa aproximadamente el 70 % del objetivo anual de 371.000 vinculaciones establecido para este año.
El resultado, según el Sena, refleja un comportamiento favorable de esta modalidad formativa, considerada una de las principales herramientas para facilitar la transición de miles de aprendices hacia escenarios reales del sector productivo y fortalecer sus posibilidades de inserción laboral.
La entidad destacó que el contrato de aprendizaje continúa consolidándose como un mecanismo clave para conectar las necesidades del mercado con los procesos de formación técnica y tecnológica que adelantan los estudiantes en diferentes regiones del país.
Empresas mantienen el compromiso con la formación de aprendices
Uno de los aspectos más relevantes del informe tiene que ver con la participación del sector empresarial. El Sena indicó que actualmente existen cerca de 42.000 empresas obligadas a cumplir con la cuota de aprendizaje, de las cuales más del 80 % mantienen contratos activos con aprendices.
Para la entidad, este comportamiento evidencia que la contratación directa sigue siendo la opción preferida por buena parte del tejido empresarial colombiano, pese a que la normatividad contempla mecanismos alternativos para cumplir con esta obligación.
“El contrato de aprendizaje sigue siendo una herramienta fundamental para la formación integral de los aprendices y para fortalecer la relación entre el sistema educativo y el sector productivo”, señaló la entidad en el balance presentado.
Además del acumulado anual, el Sena destacó que durante la semana 24 de 2026 se registraron 4.922 nuevos contratos, cifra superior a los 4.041 acuerdos reportados durante el mismo periodo del año anterior.
Este incremento semanal es interpretado por la institución como una señal de dinamismo y de aceleración en el ritmo de vinculación de aprendices en diferentes sectores económicos.
Un puente entre la educación y el mundo laboral
El contrato de aprendizaje ha sido históricamente uno de los mecanismos más importantes para que jóvenes y adultos en proceso de formación adquieran experiencia práctica mientras avanzan en sus estudios.
Bajo esta figura, los aprendices desarrollan actividades relacionadas con su programa académico dentro de una empresa, al tiempo que reciben apoyo económico y acceso a beneficios contemplados en la legislación vigente.
Desde la perspectiva del Sena, este esquema contribuye a reducir las brechas entre la formación y las necesidades reales del mercado laboral, facilitando el desarrollo de competencias y aumentando las posibilidades de empleabilidad futura.
La entidad recordó que las condiciones actuales de protección para los aprendices están respaldadas por las disposiciones establecidas en la Ley 2466 de 2025, normativa que fortaleció aspectos relacionados con la seguridad social y el acompañamiento durante el proceso formativo.
La monetización sigue siendo una alternativa legal
Otro de los puntos abordados por el Sena fue el relacionado con la monetización de la cuota de aprendizaje, un mecanismo que algunas empresas utilizan en lugar de vincular directamente aprendices.
La entidad insistió en aclarar que esta modalidad no constituye una sanción ni una multa, sino una alternativa legal contemplada dentro del marco normativo vigente.
David Garzón García, director de Promoción y Relaciones Corporativas del Sena, explicó que existe una percepción equivocada alrededor de este mecanismo.
“Es importante aclarar que la monetización no es una multa. Es una de las opciones previstas por la ley para que las empresas cumplan con su cuota de aprendizaje”, afirmó el funcionario.
Según explicó, los recursos obtenidos a través de esta modalidad tienen destinaciones específicas orientadas a fortalecer el ecosistema de formación y emprendimiento del país.
El 50 % de estos recursos se dirige al Fondo Emprender, programa que financia la creación y consolidación de nuevas unidades productivas.
Otro 25 % se destina a cerrar brechas de acceso a la formación, especialmente en zonas rurales y entre jóvenes campesinos.
El porcentaje restante beneficia a aprendices que, pese a estar matriculados en programas del Sena, no cuentan con un contrato de aprendizaje activo.
Incremento en los costos de monetización
Aunque la contratación directa sigue predominando, el Sena reconoció que la monetización ha registrado un crecimiento moderado durante el periodo reciente.
De acuerdo con el informe, la proporción de empresas que optaron por esta modalidad pasó del 9,3 % en abril de 2025 al 12,5 % en abril de 2026.
El incremento, según explicó Garzón García, está relacionado con los cambios introducidos tras la reforma laboral.
“Antes de la reforma laboral, no contratar un aprendiz implicaba una monetización equivalente, al menos, a un salario mínimo. Después de la reforma, esa tarifa pasó a 1,5 salarios mínimos, es decir, aumentó en un 50 %”, señaló.
El funcionario agregó que, al estar indexada al salario mínimo, la monetización seguirá ajustándose conforme se produzcan incrementos en esta referencia económica.
Contratar aprendices resulta más rentable
Con el propósito de ofrecer mayor claridad a las organizaciones, el Sena puso en marcha el Simulador de la Cuota de Aprendizaje, una herramienta diseñada para comparar los costos asociados a la contratación directa frente a la monetización.
Los ejercicios realizados a través de esta plataforma indican que vincular aprendices puede representar un ahorro considerable para las empresas.
En el caso de programas técnicos, el costo estimado de contratar a un aprendiz durante todo el proceso formativo asciende a 30.208.333 pesos.
Por el contrario, optar por la monetización de esa misma cuota podría representar un desembolso cercano a 42.021.720 pesos, generando una diferencia favorable de 11.813.387 pesos para las compañías que deciden contratar.
En programas tecnológicos, el ahorro proyectado puede alcanzar los 24.835.498 pesos, según las estimaciones de la entidad.
El desafío de alcanzar la meta anual
Con poco más de la mitad del año transcurrido, el Sena considera que el avance registrado permite mantener una perspectiva optimista frente al cumplimiento de la meta nacional.
Los 260.351 contratos suscritos hasta el 9 de junio representan un indicador positivo sobre el comportamiento de esta figura en un contexto económico marcado por la cautela empresarial y la moderación en la generación de nuevos empleos formales.
No obstante, la entidad reconoce que alcanzar los 371.000 contratos previstos para 2026 requerirá mantener el compromiso del sector productivo y continuar promoviendo los beneficios asociados a la vinculación directa de aprendices.
El panorama actual deja en evidencia que el contrato de aprendizaje sigue desempeñando un papel estratégico dentro del sistema de formación para el trabajo en Colombia. Más allá del cumplimiento de una obligación legal, esta herramienta continúa siendo una puerta de entrada para que miles de jóvenes adquieran experiencia, fortalezcan sus competencias y construyan proyectos de vida con mayores oportunidades de inserción laboral.




